Songs of the Witchblade (Varios)

La primera banda sonora creada para un comic book. Menuda etiqueta. Un empujoncito con el dedo y se convirtiría en su epitafio. Aunque el buen freak termina pasando por caja, es inevitable pensar en discos educativos o batallas grabadas, con ¡zaps!, ¡stomps!, ¡blams! y otros ruiditos de libreria. Pero los planetas se alinearon en esta ocasión y las Babes in Toyland se pusieron manos a la obra en estado de gracia. Su parto fue un disco magistral, una obra tan suya como Fontanelle o Nemesisters.

Tim Carr, un ejecutivo (toma) de Dreamworks (toma y toma), tuvo la feliz idea. Suena imposible, pero ya he dicho que nos movemos en el terreno de la bendita casualidad. Tras asistir a una convención estaba decidido a hacer algo relacionado con los comics, además de crear una banda sonora sin película como referente. El amigo Tim había trabajado con Babes in Toyland en Reprise, y mira por dónde ése día era el cumpleaños de Kat. Una vez allí y sin nada a mano...

Le regaló los ocho primeros números de Witchblade. Y le encantaron.

El primer concepto fue el de un álbum de duetos, para ilustrar los choques entre Sarah y Nottingham o Kenneth Irons. Kat Bjelland, mientras componía sin descanso, se pegó al teléfono y llamó a unos cuantos amigos. "A ver, se han apuntado Dave de Skinny Puppy, los Megadeth, también Arto Lindsay, Lydia Lunch, Vrenna de NIN, Kim Fox, Pete Steele..." Cuando levantó la vista de la libreta vió que tenía entre manos algo mucho más especial de lo que creía.

Poco a poco, la idea de ser un sufijo a los comics se fue diluyendo. Se supone que el álbum sirve como banda sonora al arco argumental de los ocho primeros números. Pero la escucha y lectura conjuntan no casan especialmente bien, menos aún cuando lo que nos sugiere el disco supera con creces a las viñetas.

De modo que nos queda un disco con partes narradas y partes cantadas. Se puede notar que cada canción tiene entidad propia, gracias a la personalidad de cada artista invitado y los matices que aportan. Pero es innegable que el álbum es un todo. La mezcla de narración y canción, cada una con un tema (la Redención, el Poder, la Atracción) hacen que, más que una banda sonora, parezca el score completo de un musical que nunca existirá.

Con la producción y arreglos de tantisimos colegas, las Babes se las apañan también para dar fe de su presencia. Los temas donde llevan el mando (Astroantiquity/Attacatastrophy, Mater Dolorosa, Saraphrenia) tienen el nivel de ruido y desvarios vocales suficiente para satisfacer, reconocer y lo mejor, no cansar. Euh, bueno, quizás su hiper - deprimente versión de I put a spell on you... En cualquier caso, sus gritos y circumloquios sirven para arullarnos y llevarnos de canción en canción.

La nómina de colaboradores se porta muy bien. Todos salvo Megadeth, que como propineja ceden un remix de I'll get even. Supongo que era preciso un gancho para las ventas, pero el botón de skip reluce gracias a este tema (sigh, hace años me hubiese partido la cara a mí mismo por hablar así de los Megadeth...) Kill This Distraction/ Kill Your Reaction, gracias a Subcircus y ese toque soviet es otra de las claves de grandeza.

Pete Steele regala su vozarrón a Ian Nottingham, amante y némesis de Sarah. Pero mi primo el Vampiro Cavernario no se queda ahí. Su gran despliegue viene con Go to sleep, cantado a duo con la Bjelland. Este duelo de reproches y afectos, en el que cada uno encarna a la perfección su rol, es... a ver si me atrevo a decirlo... ¿la mejor canción de la historia de los Type O Negative? Bien, lo dejaremos en tablas ya que no es una canción de TON, sino una colaboración de Pete, en la que deja salir ese crooner oscuro que rara vez le posee, permitiéndose incluso nuevos estilos y registros vocales. Parece que la niña tenía inspiración hasta para despertar a Pete.

Antes del estupendo Return To Planet Earth (otro que caerá por aquí), la menudita Kim Fox se estrenó con The Murderess. Con sus ecos de muelles abandonados y callejones poco recomendables, la canción es deprimente y preciosa al mismo tiempo. Gracias también al acompañamiento de acordeón y piano para la voz de Kim. Una capsula del tiempo que sabe presionar ciertos nervios cada vez que la escucho.

Un trabajo tan cuidado tenía que ser presciente. De tal modo que Songs of the Witchblade encaja perfectamente como banda sonora de la serie de televisión, estrenada un par de años después (*) la cual, por triste y extraña, es otro objeto de culto del que firma. Por eso y por su malograda protagonista, Yanci Butler. Pobre niña...

(*) Witchblade, la serie de televisión que nunca veremos en dvd. Esta heredera formal de Forever Knight contaba con su propia musicaza. Temas de Accidental Tears, Suicidal Tendencies o Essence, algunos de los cuales se editaron también en cd... para promocionar el comic, no la serie. También se escamoteaba la aportación de Grant Lee Philips, que contribuía a la propia mitología de la serie. Vale, ya me callo, que la serie tendrá su post futuro.

Comments

Ah, Yancy Butler, qué hembra.

Posted by Tones on Marzo 28, 2006 12:08 AM

Uhh... debiera haberme pasado antes que apenas miro ;-)

Mira, para que veas que lo de los comics musicales ya nos lo conocemos en Valencia!

http://www.fotolog.com/munlet/?pid=17191271

Posted by Taronja on Marzo 28, 2006 05:39 PM

nesecito saver que es el wichtblade

Posted by Andres on Abril 9, 2006 09:19 PM

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