Redneck Rampage!

wolf_creek.jpg

Son las cosas del exilio y el puchero de ideas. Aquí el niño fue guardando varios filetes en la nevera de su blog. La nevera está llena, así que, ¿qué hacer con los filetes? ¡Picadillo! ¡Albondigas! ¡Croquetas! ¡Buffet libre para todos! ¡Festín de reviews relámpago! Un alimento viral que crea hábito, y del que vamos servidos en los últimos tiempos, con mayor o menor acierto pero siempre gozosos. Hablo de la Carne, la de un género que entre los primeros bombazos de los setenta y la ola de remakes y giros de tuerca actuales, lleva años dando(me) satisfacciones: Urbanitas Despiezados.

Debemos lamentar que, en el camino, el género haya dejado de tener como objetivo ser un tour de force para necesitar, no sabemos por qué, un puto discursito. Terrorismo, islamismo, guerras… patochadas que son la mosca cojonera delante de la pantalla. ¿Que quieren un mensaje? Muy bien: la puta culpabilidad. Sí, otra vez. En estas pelis subyace el miedo a perder unos privilegios primer-mundistas a manos de los desfavorecidos/envidiosos. Son privilegios que piensan que no se merecen del todo, mientras se da la espalda a los menos afortunados… a los que se teme por diferencia, cantidad y capacidad de insurgencia. De ahí la doble vertiente del género: el castigo brutal e inevitable del hedonismo, o la lucha a muerte por conservar el status, la normalidad. El “mío-mío-mío” de los críos.

WolfCreek02.jpg


Wolf Creek.
Un consejo: si dejais demasiado tiempo en barbecho una peli, no mejora. Da igual las buenas críticas que haya recibido. No es que tarde en coger ritmo, no… es que los primeros cincuenta minutos son una Pilot Guide de Australia. Precioso todo, pero nosotros queremos ver tropelías. Y aunque no disfrutemos de un festival de tortura contra Ian Wright o Megan McCormick, la última media hora del film está requetebién. Pero no por su brutalidad, que es más bien escasa si exceptuamos el gag head on a stick.

Si Wolf Creek se salva es por dar la vuelta sin cesar a las expectativas de superviventes/víctimas. Por eso y por Mick, un psycho con el carisma de un John Cleese con cuerpo de camionero y que habla como David Brent. Un experto en trampas en el amplio sentido de la palabra: parece que haya echado un vistazo al guión o a varias películas del género, por lo que se sabe indestructible, casi omnipotente. Se toma las cosas con mucha calma, hace cucamonas a sus víctimas, les suelta discursitos didácticos. Menos mal que el tema “odio a la civilización porque me quitó el curro” es tocado de pasada. Mick sólo sabe hacer una cosa, y que le aspen si los putos empresarios van a acabar con su estilo de vida.

descent2b.jpg

Ahora que la soberbia The Descent se estrena en Usa, con final pacato incluido, me juego el cuello a que en las reviews del lugar aparece el manido cliché: “el mensaje del film no deja claro quién es más sanguinario, si los monstruos o las personas”. Agh. Nadie plantea la película en términos más sencillos: hay unos monstruos que son sólo eso, bichos muy peligrosos, no una metáfora; luego tenemos a una zorra ytambién a una mujer que lucha por sobrevivir. Punto. La simplificación es una vía eficaz para tener un eco, un alcance que no necesita de coartadas subliminales. Qué ganas tienen los yankies de que les lleven de la mano.

HillsHaveEyes2.jpg

Los americanos bombardearon el desierto. Los habitantes del desierto son integristas. Años después los americanos no tienen problemas en aceptar las riquezas de los integristas y hacen la vista gorda frente a sus actos terroristas. Es entonces cuando se produce un atentado contra la esencia del pueblo americano, y se declara la Guerra contra el Terror aplicando el ojo por ojo en progresión geométrica.

No es un ensayo del 11-S. Es, grosso modo, el argumento del remake de Las Colinas tienen Ojos. La película más notable de este lote de venganzas redneck, pero que no me acaba de convencer precisamente por eso, por el mensaje. Hasta hace poco me hacía gracia que el contexto de la actualidad se reflejase en el cine, pero a mitad de década este planteamiento de guerra a lo diferente - Ley del Talión me parece un flotador al que se agarran muchos desesperados. Ya lo he dicho: estoy harto de que algunos films se salven en la repesca, por la coartada argumental que algunos (a veces ni los propios realizadores) quieren ver en ellos. Y vale, creo que Alexandre Aja se toma más a broma que otra cosa el tema. Pero bien por cobardía o por la zarpa de algún productor, el discurso no queda claro del todo. Es decir: aunque los burgueses contraataquen y sean más borricos que los diferentes, al final sus medidas parecen válidas. Cuando el antihéroe se carga al último enemigo suena una fanfarria. Una puta fanfarria. Yo me lo puedo tomar a chufla, pero Johnny Yokel puede enardecerse y verlo como una catarsis, redondeable con una bandera de fondo.

Con este remake se cumple el dicho: “si vienes a América, pondrás el culo”. Los realizadores más interesantes de Europa se comen los mocos en su país y aceptan gustosos los gordos cheques de las productoras americanas. Una vez allí han de pasar por docenas de aros y prostituir su talento, incluso anularlo para acatar los antojos de sus nuevos jefes. Las colinas tienen ojos es inferior a Alta Tensión, pero sigue estando por encima de estos remedos. Secuencias como el asalto a la caravana o la visita a la Villa Atómica, habitada por maniquíes, los niños, siempre inocentes en cualquier bando y representación de los daños colaterales… muy buenas, sí, pero también hay efectos cutres (esa mano), música con samplers de thriller barato y hasta unos créditos que intercalan secuencias de destrucción e imágenes de deformaciones radiactivas, al ritmo de, como no, una canción country.

2005_high_tension_005.jpg

Y ya tengo excusa para hablar de Alta Tensión. Vista en perspectiva, esta peli es mucho más brutal que cualquiera de las mencionadas, por lo explícito de escenas como la de, hum, la cómoda, como en lo sugerido (el asesinato del niño). Se ha atacado mucho su giro final, pero para mi no es ningún problema. Tal vez el problema es que se produce cuando queda casi media hora para el final, en lugar de en los últimos minutos como pretendía en un principio Aja.

Alta Tensión es quizás la evolución natural del género, o al menos un camino divergente que muestra la deformidad moral como algo presente frente a nuestras narices, sin necesidad de irse a Pernambuco es busca de un asesino en serie. Sin destripar la sorpresa, que no es tampoco original, al menos replantea el esquema de Urbanitas vs. Agro, eliminando una de las dos caras de este argumento. Además, siento mucho más cercanos los terrenos cultivados, las fincas aisladas, las carreteras que cruzan bosques, las estaciones de servicio, es decir, me es mucho más conocido este tipo de ambiente nocturno que los vastos desiertos de la América profunda. O de la Australia profunda. O los bosques de Canadá. Vaya, yo me entiendo.

Hostel_01_1024.jpg

Similar es el caso de Hostel. Los pueblos europeos que a los espectadores americanos se les antojaron exóticos a mí me resultan reconocibles. Desde las callejuelas a una nave industrial abandonada. Estos escenarios, que le costaron cuatro duros a Eli Roth, son una de las mejores bazas del film. Eso y las cosquillitas que produce el jugar al ¿y si fuera real?, la afición a buscar un gran mal, oculto y misterioso, al que culpar de las tragedias individuales. Suerte de ambientación, porque sobre los endebles hombros de los actores Hostel no habría dado ni dos pasos. Suerte también de las distracciones gráficas (con excepción del plagio a Suicide Circle: copiado, jodido y hundido), que restan peso al subtexto de zarandajas sobre el hombre que saca lo peor de su interior para sobrevivir, blablabla.

Imagino que tendrían que cambiar muchas cosas, a muchos niveles, para que este tipo de películas dejen de funcionar. El problema es que en esta dictadura de la corrección política los hay que celebran la diferencia y jalean a los malos. Tal vez haga falta ir más lejos, llegar a un extremo en el que nadie tenga cojones para identificarse, o admitir que lo hace. Poner como adversario, amenaza, monstruo al sector más inesperado, para ponernos frente a frente con los hijos de nuestros actos. Como dije, creo que el esquema ha de ser más sencillo: en un choque hay víctimas o verdugos, pero la frontera que distingue esos roles es difusa, cuando no inexistente. Las cosas pasan porque tienen que pasar, y esta vía no ha sido explorada. Las circunstancias son las que están manchadas de sangre, y seguir polarizando entre buenos y malos se hace cansino, por más que cambien de papel como en un baile sureño. No voy a ir de cínico: seguiré disfrutando del género Southland Survival, pero a la vez espero que, cuando el puñetero discurso reflejo del mundo post 11-S desaparezca, se abran nuevas vías por las que la sangre se limite a fluir.

Reader Comments

  • Valaingaur , Junio 29, 2006 10:49 AM

    A mi este genero no es que me entusiasme, pero sí que comparto la idea de que una película de visceras y sangre es... pues eso, visceras y sangre. Si me siento a ver visceras no quiero mensaje político, quiero tantas visceras que se me atragante la comida.

  • Chaiko , Junio 30, 2006 01:24 AM

    Hace un par de noches vi Alta tensión, y me pareció impresionante. Tenía una mini-mini-review, pero se ha perdido. En nada la repito. De este post también he visto The Descent, y ya se sabe mi opinión.

  • Chaiko , Julio 3, 2006 08:22 PM

    ¿Alguna versión de Wolf Creek de las que corren por la mula es más recomendable que otra? Con subtítulos en inglés.

  • Auяeal , Julio 3, 2006 10:17 PM

    No sé decirte, yo me hice con el dvd. Supongo que la mejor es la aparecida en Australia y UK.

  • Woed , Julio 7, 2006 12:49 AM

    Delicioso post. De todas las que comentas la única que no me gustó nada, pero nada de nada, fue Hostel. Las demás en orden de preferencia quedaría The Descent la primera y Alta Tensión la segunda, aunque el final no me convenciera sí que lo hizo sobradamente la película en general.

    Si quieres una película sangrienta y que sólo busca incomodar y provocar entonces previa intoxicación etílica "disfruta" de un visionado de "Murder-Set-Pieces".

  • Auяeal , Julio 7, 2006 01:40 AM

    Muchas gracias Woed. Para mi The Descent y Alta Tensión están ahi ahi, peleándose por el primer puesto del podio.

    Me bajé un ripeo de Murder Set Pieces. No pintaba mal, pero es que ví al psicópata, hiper musculado y con sombrero vaquero y... No se. ¿De veras me la recomiendas?

  • Charlie , Julio 11, 2006 11:17 PM

    Acabo de ver ALTA TENSIÓN y me ha parecido una soberana gilipollez. Tanta expectación para esto. Ya sabía lo del (espantoso) giro sorpresa del final, pero aún así no he podido evitar sentirme decepcionado al ver que Ajá toma al espectador medio por un imbécil redomado. ¿Final tramposo? No, EL SEXTO SENTIDO, EL CLUB DE LA LUCHA o EL BOSQUE tienen finales tramposos. Este simple y llanamente es una mierda que invalida todo lo visto hasta ese momento. Vaya manera más radical de mandar una película a tomar viento fresco. Vamos, que no le llega ni a la suela del zapato a la magnífica WOLF CREEK, que no será tan violenta (ni falta que le hace) y tardará en arrancar (por mi ningún problema), pero sus últimos 40 minutos son de una intensidad tal que ni agrupando la mayoría de las películas de terror que se estrenan al año se le podría hacer algo de sombra.

  • MrDaine , Julio 30, 2006 05:49 PM

    A mí me dio el mismo subrollo político cuando vi Las Colinas Tienen Ojos. Sobre todo por el temita "soy pacifista pero mi suegro republicano tenía razón y arraso con todo, joder", o los felices abracitos de los hermanos cuando revientan la caravana. Pero aunque me lo tomara a chiste se veía que el subtexto condicionaba demasiado la película y esta, además, era aburrida de narices. Dice mi padre que en su día se salió de la sala en la original cuando ocurre eso en la caravana que en el remake no nos muestran ni de soslayo. En fin.

Add Your Comments

* - Required field