98 de 90:
Funny Games
Tengo a Michael Haneke en el filo de la navaja. Por cada logro, una cagada. No me convence su obra más allá de Funny Games, La Pianista y Caché, películas que a veces creo fruto de felices casualidades. Me mosquea el subtexto de algunas de sus obras, pero una película que promueva la reflexión (aunque sea por tocar las pelotas) siempre es interesante. Pero Haneke es a veces cansino. Por unos films como mínimo atractivos nos regala su egolatría...


