La canción de Wanda

captain-america-scarlet-witch_1024.jpg

La situación que está viviendo el Universo Marvel recuerda a las mejores macrosagas del cine: episodios espectaculares, con cliffhangers y ecos de desastres y maravillas mayores. Las superproducciones suelen venir acompañadas de videojuego oficial, novelas, revistas y dibujos animados, material siempre prescindible si nos quedamos con el film y sólo con el film. Es así como debemos disfrutar. Entonces… ¿por qué hay tanto enano coñón que se queja sin saber?

Ni soy chino ni he inventado la pólvora, pero creo que es la forma precisa de disfrutar estas sagas: centrarse en lo esencial. De ese modo Dinastía de M me ha gustado mucho más de lo que esperaba. Al limitarme a la maxiserie central y obviar todas las M-Variaciones he logrado el equilibrio para ver los matices. El formato doble eliminaba el efecto leer-en-un-suspiro de los números de 24 páginas, pero la periodicidad bimestral conseguía dejarme con ganas de más. ¿Una Era de Apocalipsis redux? Puede, pero ha durado lo bastante poco para no ser un lastre y, por una vez, las consecuencias son efectivas.

Como hace cierto gran colega, defiendo a muette Vengadores Desunidos. Ese modo en que los Vengadores eran golpeados por sus peores temores, de manera progresiva, con sus filas diezmadas. Tras una cadena de desgracias, el omnisciente pero poco útil Doctor Extraño deduce que todo es obra de Wanda. Una psique frágil que se ha visto expuesta a vaivenes terribles para una persona normal, inimaginables si se trata de alguien que moldea el tejido mismo de la realidad. Stephen Extraño se queda de una pieza, pero no por todo el mal que ha provocado Wanda. Lo grave es el sufrimiento que ha padecido, y que ninguno fue capaz de advertir para ayudarla. Con los Vengadores diezmados y hundidos, más de lo que cualquier enemigo podría dañarles, apreciamos al Diablo en los detalles: ese Capitán, otrora líder con iniciativa, no escucha las contundentes revelaciones de Extraño, y llora agarrado al arco de Ojo de Halcón.

Dinastía de M. si se lee a renglón seguido de Vengadores Desunidos, la continuidad es perfecta. ¡Ups, vaya, he dicho continuidad sin apreciar que Miss Marvel se había cambiado el peinado en una miniserie pero aquí sale con el pelo largo! ¡Penitenciagite!, ¡penitenciagite! Venga… Ya está bien de canonicismos con idioteces. Una cosa es ser fiel al espíritu, a los hechos esenciales, y otra muy distinta primar el detallismo enciclopédico sobre la historia. Así les luce el pelo a los autores continuistas más hardcore, como Busiek. Que levanten la mano los que piensen que esa maravilla de la continuidad que es Siempre Vengadores fue un soberano coñazo. O ya puestos, casi toda su etapa en los Vengadores: ¡Los Vengadores contra una secta! ¡Un nuevo héroe, moreno y con poderes de atleta! ¡Quieto, corazón! El tufo a viejuno es excesivo, no tanto por edad como por esquemas desfasados. O cómo olvidar la etapa española de los 4F, con el buen hacer de Carlos Pacheco – aunque vaya composiciones, mare mía – y los palabros de ese inductor a la narcolepsia que es Rafa Machín, que creó verdaderos guiones de escuela… de la escuela Guerrero del Antifaz, vive Dios.

Perdón, me he ido. Dinastía de M. La serie no se aleja de la pesadumbre de Vengadores Desunidos; de hecho gira en torno a ella. Todo está cargado de dolor: el ciclo de sufrimiento de Wanda, que recae y empeora cada vez que recuerda lo que ha hecho a sus amigos. La difícil decisión de todos los grupos de héroes, cuando hasta los más reticentes saben que sólo hay una solución posible con Wanda. Todos salvo el Capitán. El Capitán no es tan solo fiel a unos principios, sino que no está dispuesto a dejar morir a otro de los suyos, a fallarles. Igual de destacable es la súplica de Pietro a Eric, con un Magneto dolido pero impasible a los ruegos de su hijo.

Metidos en harina, nos encontramos con una realidad alternativa fruto de un brainstorming, en el que cada personaje encuentra su estado ideal, o casi. Por suerte la maxiserie pasa casi de puntillas por este aspecto, que no pasa de curioso. Con todo se aprecia un toque de crueldad en los destinos de algunos personajes. Parece que Wanda sentía algo de celos por Janet, que ahora es una mera secretaria. El Capitán América, otrora líder y héroe, es un anciano del que se ríen los niños. Poca era la relación entre Spiderman y Wanda, pero el padecimiento del primero debía ser tan patente que la bruja le otorga todo cuanto siempre ha deseado: la supervivencia de todos sus seres queridos, una familia y el apoyo popular.

Y llegamos a la deliciosa paradoja que desencadena los acontecimientos: Lobezno. Logan siempre quiso ser un hombre de acción, y aquí es un agente de SHIELD. Pero su gran anhelo era recuperar la memoria, y efectivamente, ahora recuerda todo su pasado… incluyendo cómo eran las cosas antes. Tras el genial momento en que se deja caer del Helitransporte (Mitad fuga, mitad intento de suicidio), Logan consigue captar uno a uno a los héroes y lograr que recuerden su pasado. Y más que el engaño, más que la transformación, el auténtico golpe lo traen los recuerdos (*). Si Peter era feliz un segundo antes, recibe de lleno la crueldad de descubrir que todo es una impostura. Su reacción (“¿cuánta mierda más voy a tener que tragar?”, le dice a Logan en un tejado) es uno de los momentos cumbre, enlazado con el triste final de la serie.

Fin de fiesta y traca final. Todos contra todos, los despiertos contra Magnus, con escenas de combate más que buenas pero centrando la atención en la revelación de Wanda. Una escena de impacto incrementado por Ojo de Halcón, asaetando a Wanda al ser, de todos, el que ha sufrido la mayor injusticia. Clint ha sido traicionado con desdén por alguien a quien amaba (hey mirad, Continuity Cops, un buen detalle), y la rabia le consume, literalmente. Cuando Magneto demuestra de nuevo que es sencillamente un cabrón, Wanda se desata y pone fin a todo con tres palabras lapidarias: no más mutantes.

Porque otro de los valores de Dinastía de M es que, por una vez, no es un paso en falso. Las consecuencias son reales, efectivas, demasiado grandes como para no afectar al conjunto de las series. En otro golpe de crueldad de Bendis, aquellos héroes que participaron en la lucha contra Magneto recuerdan todo lo ocurrido, con especial tristeza en el caso de Peter, que se enfrenta a una nueva vida de recuerdos dolorosos… siempre que ese aspecto sea explotado en el futuro. Lobezno cobra una nueva dimensión al recordar todo su pasado. La población mutante ha sido prácticamente erradicada, una suerte de Solución Final que parece un castigo irónico contra el propio Magneto, que incluso se ve desprovisto de sus poderes (sorprende comprobar que es el mismo y triste final del personaje en X-Men III) y no merece ni el esfuerzo de que Lobezno lo liquide. Y otra vez se ven detalles deliciosos: la sonrisa que esboza el Capitán cuando encuentra el uniforme de Ojo de Halcón y su esquela, clavada en una flecha. O Wanda, feliz y sonriente, pero transmitiendo al lector un sentimiento de rechazo. La Guerra es inevitable, y se cierra esta superproducción con un plano de cine: la perspectiva se aleja de Wanda hasta mostrar el globo terráqueo, con un amenazador apunte a Onslaught (de nuevo una imagen deudora del cine, esta vez del final de X-Men II).

Hay un factor común en Vengadores Desunidos, Dinastía M y Civil War, que nadie ha señalado hasta ahora. No hay un enemigo. El Gran Mal son los propios protagonistas. La amenaza a la que se enfrentan es fruto de sus actos, que por más bienintencionados que fueran traerían esta debacle antes o después. Son otros tiempos, y a los puristas les fastidia. Purismo rima siempre con inmovilismo, pero este tren ya está en marcha. Esta vez no hay un villano pérfido con un plan artero, algo tangible sobre lo que descargar la venganza y posible triunfo. Esta vez la batalla está perdida de antemano, y sólo queda recibir un golpe tras otro hasta que cesen. Porque el cambio es dolor.

(*) Este... Reconozco que cuando supe la premisa de House of M, esto es, una realidad idealizada con todos los héroes felices, me acorde de un episodio de Enano Rojo. En él se enganchaban a un videojuego de realidad virtual, en el que se cumplía cualquier deseo. Rimmer empezó bien, ligando, rico y con un gran coche, pero no tardó en acabar como un mendigo, con dos esposas horribles y rodeados de canijos llorones. Y acosado por un acreedor de negro que quería machacarle los dedos con un martillo. "Creo que soy incapaz de ser feliz siendo feliz", dice. Parker es su viva imagen kármica.

Reader Comments

  • Mulder , Septiembre 27, 2006 11:11 AM

    Entonces habrá que ir reuniendo pelas para pillar Vengadores D., Dinastía M. y Civil War (veremos a ver cuánto duro en mis intenciones de volver a leer cómics; llevo tres años intentando reengancharme y no hay manera).

    Apunte crítico-llorón: ¿aprenderán algún día los autores de cómics americanos a dibujar niños sin que parezcan enanos musculados (véase la viñeta que reproduces con Wanda en el suelo)? Señores, los niños son redonditos y blandos, ¿acaso ninguno de ustedes es padre?

  • Chaiko , Septiembre 27, 2006 12:43 PM

    Yo he disfrutado mucho con House of M. (y Desunidos en su día), no entiendo la hostilidad hacia la primera, y la frialdad hacia la segunda. Aunque bueno, teniendo en cuenta que el 99% de los boggers comiqueros de 20-y-pocos se dedican a imitar (de forma consciente o no) a bloggers de 40-y-pico, no me extrañan esas opiniones tan rancias.

    La serie se lee del tirón, y por supuesto está por ver lo que harán a largo plazo (igual de aquí a dos años nadie se acuerda), pero no da la sensación de tomadura de pelo de un crossover al uso. Como dices no hay un "malo" claro, no se trata de "devolvemos a este pelma a su dimensión y podemos volver con nuestra rutina superheroica", va mucho más allá, y les ha dejado tocados a todos, incluso a los que no recuerdan nada de lo que pasa en la miniserie. Con algunos momentos de House of M me pasa como por ejemplo con esa despedida de los Vengadores al final de Desunidos, con la mansión destruída: es conmovedor.

    Lo mejor que le puede pasar a un tebeo de supes hoy día es que se las apañe a la vez para entretener y sorprender y emocionar, y House of M consigue sobradamente todo ello.

    Me leí el tomo de House of M de Spiderman y no está mal, aunque no encaja con la miniserie, va por otros derroteros. La base e sla misma, Peter tiene con él a Ben, a Gwen, y hasta un hijo, pero después se centra en contar una historia alternativa a la miniserie, como si nunca se cruzase con el esa niña y le hiciese recordar. No está mal como curiosidad, pero no es en absoluto necesaria, cosa que me imagino que será aplicable al resto de "complementos". El del Capi viejuno no está mal.

    Por otro lado, soy fan de lo que está haciendo Busiek con Conan. O estaba, que firmó en exclusiva con DC :(. Pero sí, sus Vengadores no eran para tanto, y Avengers Forever olía a queso.

    Y me cago, una vez más, en los 4F de Marín y el otro tipo. Por cierto, me lo estoy pasando teta con los de Straczinsky. Lo que duren.

  • Auяeal , Septiembre 27, 2006 09:56 PM

    Ay Chaiko, que cada vez somos menos los que nos limitamos a disfrutar... entre los flipados, los graciosos y, sobre todo, los Popes Comiqueros "Buá, otro crossover de "LA" Marvel para sacar dinero // Buá, ¿qué importancia tiene que Spiderman revele su identidad? ¡Si en la película ya lo dicen!" Premio para el que averigue quién soltó estas paridas).... En fin, que les den a todos. Este es un momento dulce y rejuvenecedor para los lectores como nosotros.

  • Togusa , Septiembre 28, 2006 01:15 AM

    ¿Onslaught, eh? no se me había ocurrido, pero con Xavier desaparecido tiene sentido. En general me gusta, sobre todo el último número, y ni siquiera he leido Vengadores desunidos (que ya que sacais el tema, nunca he sido muy de Vengadores y cuando le di la oportunidad con Busiek y Perez acabe sopa despues de los 3 primeros números). Tiene emoción, tragedia, sorpresas y un final que no solo impresiona, sino que pone en su sitio algunas de las burradas mutantes de Morrison. Lastima que no lo puedan llevar hasta sus ultimas consecuencias. Se le podrán criticar ciertos detalles y no se si será lo suficientemente buena como para soportar reenganches; pero vamos, que el que quiera hacer una hoguera se pase por X-men y se quede a gusto. La verdad, cuando veo a la gente quejandose de Dinastía de M y Astonishing Xmen no entiendo nada.

    Y por cierto: Hasta las narices ando de que ya nadie parezca preocupado por cuando se publican las cosas en España. Gracias Aureal por hablar de esto cuando tocaba hacerlo, y ya discutiremos de Civil War mas tranquilamente el año que viene.

  • Auяeal , Septiembre 28, 2006 02:03 AM

    Gracias a ti por el comentario, Togusa. Lo de Onslaught es una de cal y otra de arena. Xavier (SPOILER, aunque se verá en octubre) reaparece sin poderes, y toda esa energía debe ir a alguna parte. Por otro lado, hay evento Onslaught realizado por ese Anticristo que es Liefeld, así que... De todos modos, muy mal se tienen que poner las cosas para que, tras enlazar todas estas sagas tan convulsivas, se produzca un bajón repentino. "Piensa a lo grande", que decía Rimmer.

  • Chaiko , Septiembre 29, 2006 06:27 PM

    Leve off-topic: ¿qué tal esos tomitos de Silent Hill que ha editado Norma?

    ¿Y soy elúnico que se alegra de que Norma vaya a editar The Darkness, Witchblade, y demás Top Cow? Esperemos que esta sea la definitiva, que entre Ivreas y Planetas esto es un puto cachondeo.

  • Auяeal , Septiembre 29, 2006 07:00 PM

    1: Huye de esos tomos. Lo único bueno son las portadas, y eso lo tienes en wallpapers. El interior es malo, malo.

    2: Yo es que la usura la veo como un delito.

  • Chaiko , Septiembre 29, 2006 08:12 PM

    Aún así, Norma está bastante moderada con los precios últimamente. Creo que los precios caros, aparte del hecho de ser Norma (que sí, son careros), también venía dado por lo que venía impuesto desde DC. Vease si no los precios de los comic-books que edita ahora Planeta. Entre un tomo de Norma y uno de Panini no hay tanta diferencia, hoy día. Creo. Aunque siguen siendo caros.

  • Togusa , Septiembre 30, 2006 11:03 AM

    Pues no se si será impuesto por DC, pero Transmetropolitan lo publicaban en un formato practicamente identico y creo recordar que costaban entre euro/euro y medio más.

  • Valaingaur , Octubre 4, 2006 06:58 PM

    Yo ya hablé, y mucho, de House of M en su momento, porque seguí la edición americana. Y la serie, no me cansaré de repetirlo, me encantó.
    Los tie-in son todos un cagarro, pero la LS está genial, y además, increíble pero cierto, sus secuelas se dejarán sentir muy mucho en el Universo Marvel.

    Ah, Togusa, y no es que no nos preocupemos de cuando se publican las cosas en España, es simplemente que si tengo que elegir entre una edición que sabes EXACTAMENTE qué dia se pone a la venta, y una edición que no sabes cuando saldrá ni como ni a qué precio ni en qué formato...

Add Your Comments

* - Required field