Uich, The Gathering, afortunadamente al señor Tenbrinken le borré esos gustos y ahora escuchas marchas miltares, himnos marciales y otras cosas honestas jejeje. En fin, no sé que harán sin la voz de la tipa, aunque me trae sin cuidado: nunca le pillé el punto. En otro orden de cosas, debo decirle con gran reparo, que no logré ver a la Autumn: la falta de agua sin gas en Alemania te obliga a consumir cerveza sin parar y, en consecuencia, mi cuerpo senil no estaba para demasiadas expediciones en pos de la joven. Una lástima, porque verdaderamente me causaba cierta curiosidad.
Gracias por regalarme la alegria de su presencia. Para mi The Gathering (Anneke, más bien) es esa chica con la que tuviste un flechazo apabullante. Puede que a partir de ahí la pasión y el afecto decrezcan, pero con ese punto de partida no se la puede olvidar, ni abandonar su recuerdo.
Aunque la envidia me nubla la vista, me desconcierta que la cerveza sea el único líquido disponible. Aunque, bien pensado... Y me apena que se le escapase Emilie, aunque fuera para sacar alguna foto de esas deliciosas medias a rayas.
Corroboro brutalmente el primer párrafo del comentario anterior.