La muerte del criterio

. Bueno, en estas semanas de pantalones bajados, patrocinada por Microsoft, en Fotogramas dicen que la Edición Legendaria de Halo 3 es en realidad una 360 con forma de casco. Me tengo que ir al quinto pimiento para que alguien hable mal sobre el juego. Los catetos y carcamales, ajenos al fenómeno se asustan y no entienden nada, barriendo para casa no sea que los nuevos vecinos suban mucho la música. Y yo en medio de todo. Contento de que Microsoft le pase la mano por la cara a Sony. Perplejo ante tanta connivencia.
El Jefe Maestro como estatua viviente en Sol. Le puedo echar un vistazo y fijarme en lo molona que es su armadura. Pero no dejo de caminar. En cambio, docenas y docenas de personas se le quedan mirando, y atraen a su vez a varias docenas más que, al quedarse fuera, no pueden ver la estatua, pero con todo se paran. Lo más seguro es que casi nadie deje una moneda. Pero forman un tapón, porque todos se paran.
Nunca he sido gran fan de Halo. Aluciné con la primera entrega, hasta que los niveles más repetitivos y los grandes lapsos en la narrativa redujeron mi interés. Con Halo 2 partí en desventaja: el interés se vio muy diluido por la chapuza del doblaje (un tema que siempre me tomo demasiado en serio) y el engaño de Bungie, demasiado concentrados en un multijugador que no me interesaba como para hacer un modo Campaña digno. Pero Halo 3 tiene varios méritos. Al margen de su fabuloso multijugador, mantiene esa escala épica que comenzase con la primera entrega, y se beneficia de esa ambientación catastrófica, con la Humanidad dándolo todo para sobrevivir. El diseño geográfico de los escenarios (no así el visual) es estupendo: si se te ocurre una ruta para aproximarte al enemigo desde otra posición, tienes esa ruta. La IA, con sus limitaciones, es brillante en los enemigos. Otro punto notable es el Jefe Maestro: ha pasado de machote armado a héroe, pero sin ahondar en su personalidad durante el proceso. Por una vez un personaje se beneficia de ser un contenedor hueco, que sirve como alter ego funcional del jugador. Es el núcleo de una leyenda y como tal son sus logros sobrehumanos lo que perdura.
Pero es que… es que es verdad. Con todos sus vehículos, con toda su iluminación, con sus escenarios abiertos, en lo técnico Halo 3 es Halo 2 con esteroides. Ocurre con él lo que ocurre con las conversiones de generación previa, o las que aprovechan un engine creado para otras consolas: algo falta. Tienes que fijarte para apreciar detalles gráficos sobresalientes, mientras que con juegos que han sido creados desde cero para esta plataforma, todo es apabullante. Jugarlo me produjo exactamente la misma sensación que tuve con Timeshift. Pero no el Timeshift actual, robusto y solvente, sino la beta fulera, aquella previa a que sus programadores empezasen de nuevo desde cero. Animaciones normalitas, escenarios con texturas renovadas y, lo que más duele, modelos reciclados. Eso canta mucho. Y también jode mucho. Por decirlo vulgarmente, ‘Gears of War’, ‘Bioshock’ o ‘The Darkness’ se mean en Halo 3. Y han tenido sus buenos tres años para hacer mucho más y mucho mejor. Si Timeshift saliera a la calle con el aspecto original, las hostias que le caerían serían finas. En cambio, Halo 3 ha salido así, y…
Vuelvo al boom Halo 3. Aun entendiendo que haya semejante demanda (comprensible tras el éxito de la anterior entrega y la expectación generada), lo ocurrido con los medios especializados es excesivo. Como decía en la introducción, sólo aquí puedes encontrar un análisis crítico de Halo 3. Para entendernos, no se trata de hablar mal del juego porque no es malo, sino de que no hay un examen mínimamente objetivo. Incluso cuando se mencionan sus puntos flojos (escasa duración del modo Campaña, nivel visual por debajo de los mejores títulos de 360), se pasa por puntillas y se dedican grandes, enormes parrafadas al modo multijugador. Y al final llegan los 90, los 100, los 10 sobre 10, los Obra Maestra. ¿Por qué esta hipocresía? ¿Por qué este doble rasero? ¿Por qué se arremete contra juegos, sólo por una animación floja o un control dudoso, ninguneando sus logros técnicos o jugables, y con Halo 3 todo son parabienes y felaciones?
Es la muerte del criterio. A todos nos gusta pensar en teorías conspiratorias, en fajos de billetes por debajo de la mesa o en fabulosos regalos, viajes y agasajos. Y los hay, eh, los hay, pero ese es tema para otro día. Lo cierto es que estas notas nacen del chauvinismo y el corporativismo más lamentable. No es tanto una cuestión de gustos personales como de algo que resulta evidente. Resulta triste que, puesta en marcha la maquinaria, la mayor valentía consista en reconocer que el juego no se puede comparar a otros títulos de esta plataforma… para concluir que no importa, que todo es maravilloso en Spartania y que vivan las gominolas.

Indulgencia que choca de frente con los criterios subjetivos de esos mismos analistas, quienes llevados por inquinas personales, desidia o snobismo condenan juegos por defectos nimios. Ahora, metamos en este saco las portadas compradas, los patrocinios, las exclusivas, los telefonazos en plan “no me pongáis el nosecual a menos de 90 eh”, el ansia de módulos publicitarios, la vagancia y, lo más grave de todo, la pérdida de ilusión por lo que se hace. Es probable que la prensa especializada en videojuegos sea la más endogámica de la actualidad. En un extremo está la cobardía, la seguridad y el apoltronamiento. No hay que hacer enfadar a quienes pagan la publicidad mayoritaria, y las críticas se hacen con la boca chica. Casi todos sus responsables cobrar y no calentarse la cabeza, fruto de la comodidad su puesto y unida a un momento generacional que la pide, es decir, la edad media de estas personas: los treinta detrás, los cuarenta en las narices, casa, novia, ritmo de vida acomodaticio o uno o dos hijos revoloteando. (Que quede clara una cosa. La prensa especializada en España puede ser acomodaticia, con la excepción que los habituales ya conocéis. Pero las filas de sus redactores las forman currantes que saben y que disfrutan, profesionales con un criterio muy afilado. Otra cosa es que desde arriba les corten las alas y, gota a gota, les minen la ilusión mes tras mes hasta que ellos mismos se rijan por la fórmula automática del “los gráficos son de alucinar, pero es mejor si lo juegas con colegas”. Y hablo sólo de medios impresos.)
De hecho, se puede trazar un perfil psicológico del redactor, redactor jefe o editor medio a nivel mundial. Un paulovismo inferido a través de lo que rodea al juego, sobre todo si éste es importante. A John Jones se le agasaja, se le lleva de viaje, a fiestas y a eventos relacionados con ese juego. Puede que el viaje sea un coñazo o que la fiesta le aburra, de acuerdo, pero su percepción del juego se ve influida, lo quiera o no, por todo el ruido generado en torno al título. Es algo que va a influir en su análisis final, de igual modo que lo hará si es un juego normal, incluso bueno, pero carente de ese bombo y parafernalia. Puede que John Jones tenga clara desde el principio su visión sobre dicho juego, y que consiga plasmarla pese a todo. Pero tras diez, cincuenta, cien juegos en las mismas circunstancias y a lo largo de años, ¿qué va a hacer John? ¿Nadar contracorriente y decir todo lo que piensa, tal como lo piensa? ¿O quizás prefiera no calentarse la cabeza y eleve/condene al juego, bien por comodidad, bien por hartazgo?
Y eso si hablamos de prensa, no de sites, donde la publicidad no es el apoyo, sino el fin. Las páginas extranjeras anglosajonas acogen tanto a ávidos mercenarios de la nota como a endiosados editores, que creen que cada una de sus palabras son dádivas o dardos. En muchos casos parece que odien los juegos en lugar de disfrutar con ellos, o bien se empantanan en análisis estériles que circunvalan la verdadera información. En páginas españolas aún queda mucho, muchísimo para ver un mínimo de profesionalidad. El par de sites que cuentan con más visitas se basan en el fusilamiento impune de contenidos de páginas extranjeras, mientras que su par de redactores confunden la opinión con la anécdota, la crítica con la pregunta abierta, el estilo incisivo con la bravata de colegio. El último eslabón son los colaboradores, cachorrillos que no cuentan con un referente profesional: no pueden tomárselo en serio porque a ellos no se les toma en serio (trabajo gratuito, ir a presentaciones o eventos como “regalo”). Obviamente, quedan fuera de este análisis los blogs sobre juegos hechos por cuatro amigotes, esos que van con la nariz alta (inserte aquí su broma olfativa/narcótica/ceguera favorita) pero pierden el culete si alguna compañía le tira unas migajas al suelo.
Claro que existen excepciones. Sites tranquilos, que no quieren pontificar, sólo compartir su opinión con aquellos a los que pueda interesar. Redactores que siguen disfrutando como el primer día. Autores que piensan en los juegos, no en las consolas. Revistas de Alemania, Grecia y alguna americana. Pero no tendría que ser así, rebuscando y sólo al alcance de los más informados, mientras el gran contenido se rige por favores o despechos. No existe, por ahora, un referente de seriedad y saber hacer en la prensa de videojuegos, y eso nos priva de libertad y, lo peor, de motivación.
Motivación. Llevo diez años ganándome las lentejas con esto. He conocido lo mejor y lo peor. He recibido elogios de mitos del sector, me he topado con primas donnas, he hecho amigos y he chocado con algunas personas. De todo, bueno y malo. Pero no me he cansado. He puesto mis manos alrededor de la llamita de la ilusión, para que no se apague, y ha funcionado. Y seguirá funcionando, por más que estas corrientes golpeen con fuerza. Y lo mío no es nada especial, al contrario, pero estaría bien ver que aún queda gente que disfruta con su trabajo, en lugar de plegarse, apoltronarse o vanagloriarse.
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Reader Comments
Ryo , Octubre 8, 2007 01:35 PM
Vaya. El caso es que a mí Halo 3 me gusta gráficamente, aunque sí, los modelados son algo pobres. Pero es que creo que es una cuestión de estética. Aunque suena a manido, porque lo repiten una y otra vez los halofans, a Halo no le pega la estética sucia y realista de, por ejemplo, Gears of War, sino que tiene una estética más "limpia", más fantástica, y por eso no es tan recargado, ni con tanta texturita. Me parece más importante la estética que la técnica en un videojuego, y desde luego la estética de Halo 3 cumple de sobra. Y en jugabilidad me parece por encima de Gears of War, aunque desde luego por debajo de Bioshock (que juego, este).
Muy bueno el artículo.
Aureal , Octubre 8, 2007 10:16 PM
Hola Ryo,
Aunque fuese una cuestión estética, se puede crear un motor más limpio, luminoso, no recargado, pero al mismo tiempo solvente. Si miras de cerca a un compañero, por ejemplo, ves que se ha subido la resolución del rostro y que se han "pegado" un par de elementos faciales. Y a la vez, no se disimula el jagging de las sombras de la cara, propio de Xbox y aquí resaltado por culpa de aumentar la resolución sobre un elemento que no ha sido creado para esa consola.
El fin de este artículo (gracias por el elogio, tio) es que me raya que estos defectos no importen con Halo 3, mientras que chorraditas sirvan para hundir otros juegos.
Ryo , Octubre 9, 2007 12:53 AM
Por cierto, ¿me puedes decir el nombre de la revista italiana de la que has sacado la imagen del Killzone? Es que puede que sea una que leía ocasionalmente en el supermercado cuando estudiaba en Florencia pero no recuerdo el nombre.
Je, "Lo sparatutto": me encantan los nombres descriptivos en italiano. Como la forma de nombrar a los beat'em ups: "picchiaduro", "amazzatutto".
Aureal , Octubre 9, 2007 11:49 AM
bonitos recuerdos. La encontré buceando.
Debo decir que en general los periodistas italianos son majos, pero majos majos.
drBoiffard , Octubre 10, 2007 02:21 PM
Aureal, tio, relax. Que conste que aprecio mucho tu trabajo, no comento demasiado ultimamente pero te sigo leyendo, aquí y en extreme. Pero entre este post y la review de Lair pareces como cabreado con el mundo.
Estoy de acuerdo contigo con que la prensa, en terminos generales, apesta. Como colaborador de anait, por la parte que nos toca (creo), pues sí, joder, se hace referencias continuamente de notis de otros medios. Yo en concreto no suelo hacer posts de ese estilo y me traen un poco al pairo, pero joder, tambien hacemos mucho contenido propio. Incluso creo que para lo que es la información que llega al lector hispanohablate, creo que es incluso valorable que se traduzca cierta información en inglés a la que mucha gente no accede.
Creo que exagerais un poco con esos asuntillos. Aún valorando bastante el que intenteis meter un poco de bilis en el periodismo del sector y el hablar sin pelos en la lengua, es una actitud que viene siendo imprescindible si se quiere cambiar un poco una prensa tan infantilizada y vendida, tampoco creo que sea bueno volverse tan radical e intolerante, al final se pierde un poco la perspectiva.
Aureal , Octubre 14, 2007 02:42 PM
Hola Boiffard,
muchas gracias por tu comentario, me ha gustado mucho. Pero no pierdas de vista una cosa: ¡es que soy muy criticón! En serio, siempre he sido un pejiguero, que no pesimista. Este post es algo tremebundo, es verdad, pero tanto en los párrafos finales como en los comentarios puedes encontrar frases positivas, sobre lo mucho y muy bueno que hay en el sector.
Por el momento, no me tiro del pelo ni me tiro por la ventana, tan sólo es que han coincido en el tiempo dos ejemplos tan duros como los de Lair y Halo 3.
Lamento la generalización, es a veces inevitable, y muchas veces los currantes no tienen la culpa de que el 'contenedor' no sea todo lo que debiera. Hay gente estupenda en Meri, en Anait (a los hechos me remito ;) ), en Hobby y... ¡y hasta en Gamerah, alguno hay! :D
Con Lair apliqué tanto criterio como pude, documentándome y razonando. El exabrupto inicial fue un desahogo, y me alegro de que pasase el corte. Más me alegra que tú me leas, así que te aviso: al ser esta una página personal, no te asustes si me pongo en plan abuelo prorrepublicano.
"¡En mis tiempos...!"
Mathayus , Octubre 19, 2007 07:21 PM
Aureal, qué gran disección has hecho de la prensa especializada. Se nota que la conoces bien y que has pasado por distintas etapas. Lamentablemente, a mi me siguen cortando las alas todos los días y me minan la ilusión con cada número que pasa (la ilusión por sacar un producto de calidad, no la ilusión de disfrutar con los videojuegos, eso no me lo puede quitar nadie). Y lo peor es que esto va a ir a peor, ya lo verás...
Por cierto, muy buena tu review de Lair. Se podrá estar más o menos de acuerdo (yo lo estoy, a mi Lair me gusta y no me avergüenza decirlo) pero se nota que le has dedicado sus horas al juego y luego has tenido tu tiempo de reflexión. No como en otros sitios (tú sabes cuales) en los que las reviews son meras descripciones adornadas con gracietas forzadas las mayoria de las veces. No quiero ensuciar más tu blog con mis cabreos, pero tio, no sabes como están las cosas por alli. En fin, que a ver si nos tomamos unas cerves de una puta vez y despotricamos a gusto contra todo el sector ;)
Aureal , Octubre 19, 2007 08:02 PM
Mathayus, como vuelvas a decir que tus comentarios ensucian mi blog, te meto. Aunque te pasases por aquí para decir sdfsdfsfaserewr, un solo comentario tuyo basta para que este blog exista.
Me jode que no puedas escribir a gusto, ya lo sabes, aunque quizás no cuánto. Pero ya sabes que muchos con una mano cogen los goodies y contra inflan la nota. ¡Pobrecitos, tío, hazte cargo! Que los chill-out, los partidos, el abrillantador de cabeza y tantas otras cosas cuestan muchas pelas.
Yo estoy listo para esa birra, cuando y como digas.