Cor Blimey, Bloody England:
Evil Aliens/The Devil dared me to

Sangre, tetas y catetos. Ningún tío que se precie puede resistirse a esa combinación, menos aun si el topping lo forman alienígenas o pilotos suicidas. Esta vez la pelea es entre una invasión de alienígenas en la zona más paleta del Reino Unido, y una historia de superación heroica por medio de stunts locos. Los contrincantes intercambian guantazos del quince para acabar derrengados y fundidos en un abrazo de oso. Aquí todos ganamos.
Jake West me ganó con Razor Blade Smile y la simpleza de su genio: ponerle dos pistolas a una vampira. Lejos de ser perfecta, la peli tiene el lastre de intentar ser más seria de lo que debiera. Pero con Evil Aliens (‘Aliens Malvados’: un título que dice ‘vamos al grano y nos dejamos de puñetas’), West trae la lección aprendida, para ofrecer el último referente del splatstisck británico.
Tras un prólogo con pocas concesiones, un burdo programa paranormal (producido por Norman Lovett) busca levantar su paupérrima audiencia con una entrevista/montaje a una joven presuntamente embarazada por alienígenas. El equipo formado por la presentadora, un par de actores (un gay y la novia del productor) para las reconstrucciones, los dos técnicos y un nerd de los platillos volantes se desplazan a una isla en Gales, donde los hombres farfullan y a las mujeres les pican las bragas. Y bueno, puedo acabar la review con la mejor razón para ver la película: Emily Booth. En su currículum, programas de videojuegos para Channel 4, modelo freak y un papel en la viciada Cradle of Fear. Yo sólo sé que el dvd se calentaba y colgaba cada vez que esta niña hacía un mohín.
Además de a Ella, Evil Aliens ofrece justo lo que esperas, sin decepcionarte en ningún momento. Aliens expertos en artes marciales, sexo marciano (literal), abortos, frases para estampar en camisetas, crucifixiones… West sabe jugar también con un par de códigos, como la inversión de papeles en el reparto (esta vez sí, los héroes no son los héroes), o la ambientación juanjobenitezca de campos neblinosos y luces en el cielo. Y entre tanta sorpresa me topo con una canción que conocí gracias a Rasputina: Combine Harvester (Brand New Key), de los Wurzels. El cámara, la actriz y uno de los catetos llegan a uno de los graneros, y entonces…
The Devil dared me to es australiana, pero bueno, eso fue una colonia inglesa hasta antes de ayer. Vale, es de Nueva Zelanda, algo así como el Gales australiano. Formó parte de la sesión más golfa de Sitges junto a Hell’s Ground, y su definición más ajustada es ‘Jackass con argumento’. De hecho, sus protagonistas principales (Chris Stapp y Matt Heath) son dos cómicos multitarea que conducen un programa de trompazos y bromas crueles en su país.

Desde niño, Randy Cambell sueña con emular a su padre y convertirse en una estrella del riesgo. Tras el accidente más trágico pero afortunado de su vida, Randy pasa a formar parte de la cuadrilla del más famoso stuntman de la isla, Dick (sí: DICK) Johansonson, quizás el mayor gilipollas de la historia reciente del cine. Randy despunta como especialista, lo que motiva los celos del cabronías de Dick. Y entre ambos, Tracy ‘Tragedy’ Jones, la tullida pero perfecta novia de Randy.
Hilvanando estilos de humor inglés, americano y el extraño pero atractivo cachondeo neozelandés, la película es una sucesión de hostias cada vez mayores, tanto literales como vitales. Sorprende la progresión del más difícil todavía, de la mano de putadas cada vez mayores en la vida de Randy. The Devil dared me to es una película burra, que trae incluso la escena más dura de castración que se pueda imaginar. (Sí, superior a la de Hostel 2). Pero es a la vez clásica en sus raíces, como subraya un final que devuelve algo de dulzor a la vida del protagonista a la vez que consigue su mayor stunt, sueño de infancia y homenaje a su padre: ir de isla a isla en un cohete casero. Y mientras nos damos con un canto en los dientes mientras otros hacen travellings en los bosques o sacuden la cámara frente a un niño feucho. Al final, resulta que los verdaderos cinéfagos escasean, pero al menos saben que hacer cuando tienen cuatro perras: en vez de darse ínfulas y copiar a otros, se gastan la mitad en irse de farra, y la otra mitad en que nos lo pasemos tan bien como ellos.
Add Your Comments
* - Required field
Categories
Monthly Archives
- Marzo 2010
- Febrero 2010
- Diciembre 2009
- Noviembre 2009
- Octubre 2009
- Septiembre 2009
- Mayo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Julio 2007
- Junio 2007
- Marzo 2007
- Febrero 2007
- Diciembre 2006
- Noviembre 2006
- Octubre 2006
- Septiembre 2006
- Agosto 2006
- Julio 2006
- Junio 2006
- Abril 2006
- Marzo 2006
- Mayo 2005
- Abril 2005
- Marzo 2005
- Febrero 2005
- Enero 2005
- Noviembre 2004
- Octubre 2004
- Septiembre 2004
- Agosto 2004
- Julio 2004



Reader Comments
Mulder , Noviembre 16, 2007 12:06 PM
Jajajajaja. ¡Qué buena pinta tienen ambas las dos! ¿Es posible que se pueda adquirir vía la mula de los Reyes Magos con sus subtítulitos en apañó y todo?
Aureal , Noviembre 16, 2007 03:19 PM
Le comento: sin duda estarán ambas en la mula, pero si le interesa, venden un jugoso pack en nuestro país con Evil Aliens y The Birthday.
De The Devil dared me to ignoro fechas de dvd y tal.
Markitos , Noviembre 16, 2007 03:55 PM
Que caña, como me gustan estas películas gamberras.
Además con homenaje a la cortacesped de Braindead.
Mulder , Noviembre 16, 2007 09:49 PM
No sería mala idea pillar ese pack: a la de Corey Feldman también le tengo ganas.
Woed , Noviembre 19, 2007 10:55 PM
Gran post. ¡No sabía de la existencia del pack! Ya mismo voy a por él. Evil Aliens me encantó, las demás no las conocía. A ver si me pongo, gracias.
darkerr , Noviembre 21, 2007 04:26 AM
Yo hace años siendo jovencísimo vi "Razor blade smile", y no me gustó nada, creo que debería revisarla ahora. Con todo y "Evil aliens" me interesa mucho verla, espero que pronto. Saludos.